Aunque no hace falta ser un gran experto en la materia para disfrutar de una buena copa de vino, si nos iniciamos en el mundo de la enología sí que es importante tener en cuenta algunas cuestiones básicas a la hora de catar un buen vino. Unas nociones que nos ayudarán a disfrutar más si cabe de los vinos de calidad.
1. «A ciegas»
En la medida de lo posible, es preferible catar «a ciegas» para que no nos influyan las etiquetas ni los precios. Esto es una forma de hablar, porque a la hora de la verdad sí necesitaremos visualizar los tonos del rico caldo en nuestar copa. Lo que buscamos es estar más abiertos de mente, dejándonos llevar por las sensaciones. Cierra los ojos, huele, saborea y ¡disfruta!
2. Varias copas
Si vas a catar varios vinos a la vez, es importante que cambies de copa. Por ello, deberemos tener preparada una copa diferente para cada vino, de forma que no se mezclen los sabores y no permanezca el recuerdo del vino anterior impidiéndonos disfrutar del nuevo caldo en toda su intensidad. Entre sabor y sabor bebe agua, o come algo que no aporte sabor, como por ejemplo un colín de pan. También es importante que la fuerza del vino aumente gradualmente; es decir, empieza por el vino más suave y ve en aumento.
3. Sujetar la copa
Si queremos disfrutar de la experiencia, hay que evitar que el vino se pueda calentar, por ello es recomendable sostener la copa por la zona del tallo o de la base. Es importante girar la copa suavemente desde la base en pequeños círculos hacia ambos lados. Con este ligero movimiento observaremos por un lado cómo caen las lágrimas de vino, a menor velocidad de caída, mayor densidad, por lo tanto, más graduación alcohólica. Y por otro, cómo salen los aromas al oxigenar el vino.
4. Fases de una cata de vino
A la hora de catar un vino, vamos a enfrentarnos a tres fases diferenciadas pero necesarias para poder disfrutarlo al máximo: la fase visual, la olfativa y la gustativa.
Antes de probar el vino, observar los colores nos dará información sobre la uva y el tiempo de maduración en barrica del caldo. Una superficie blanca, puede ayudar a apreciar mejor la tonalidad de cualquier vino, si es brillante o incluso si tiene partículas en suspensión.
Posteriormente pasaremos a la fase olfativa, que es fundamental para apreciarlo al máximo, ya que está demostrado que el olfato tiene una capacidad sensorial mucho mayor a la de cualquier otro sentido. El vino se huele tanto a copa parada como a copa agitada, ya que en ambos casos afloran olores y sensaciones diferentes.
Finalmente, disfrutaremos de la fase gustativa, en la que nos vamos a encontrar muchas de las características que marcan un buen vino como la temperatura, la textura, la persistencia en boca, o el equilibrio entre dulzura y acidez.
5. Buena compañía
Un vino de calidad puede suponer un auténtico placer para nuestro paladar, pero también es una gran oportunidad para disfrutar de un rato agradable en buena compañía. Un mismo vino es percibido de forma diferente en cada paladar, así que un buen plan puede ser compartir una buena botella con amigos o familiares y que cada uno comparta sus sensaciones. Empezar a catar un vino como un juego, ¡puede ser algo muy divertido!
Una vez repasados los conceptos para enfrentarnos a la cata, es importante nutrirse de vinos de calidad para poder disfrutarla. En El Almacén de Pepe podréis comprar vinos diferentes de gran calidad, escogiendo entre nuestra amplia variedad de productos. Nosotros nos encargamos del buen vino y ¡vosotros solo tenéis que preocuparos de disfrutarlo!


